De verano Francisquito
iba vestido aquel día
del año sesenta y pico
que ingresó en los Jesuitas.
Entre trabajo y repaso
el maestro le avisaba:
"¡debes ser rico, hazme caso!"
y Paquito contestaba:
No se preocupe, Don Pío,
que yo soy un buen cristiano.
Me gustan el solomillo
Me gustan el solomillo
y los trajes de Milano.
En el año ochenta y tantos
se fue a la Universidad.
¡La Virgen Santa! ¡Qué espanto!
Camps estudiando Derecho...
Entre amistad y amistad
iba Fran sacando pecho:
aquí no hay mucho dinero
ni negociantes, ni opciones.
Vuela con un compañero
a Nuevas Generaciones.
Le dicen en Alianza:
"contactos hacerte debes".
Y saluda a Don Mariano
a quien dice en confianza:
Camps estudiando Derecho...
Entre amistad y amistad
iba Fran sacando pecho:
aquí no hay mucho dinero
ni negociantes, ni opciones.
Vuela con un compañero
a Nuevas Generaciones.
Le dicen en Alianza:
"contactos hacerte debes".
Y saluda a Don Mariano
a quien dice en confianza:
ayer conocí al Acebes
comprando un traje en Milano.
Así llega a concejal
del tráfico de Valencia.
Luego Hacienda (la influencia
de la Rita Barberá),
y al poco le mete Zaplana
en Educación y Ciencia:
ya está en la Comunidad
Autónoma valenciana.
Que si el lunes secretario,
el martes ya diputado,
y siendo parlamentario,
para el jueves, delegado...
Viene así el día hiperbólico
de la carrera de Paco:
en dos mil tres candidato
a gerifalte autonómico.
Y sale de presidente
y a Carlos Fabra tantea,
y le suelta (entre dientes):
ya está hecho lo de Andrea.
Don Carlos le da la mano
orgulloso, agradecido:
mañana, querido amigo,
tienes tu ropa en Milano.
"Con un traje te lo untas",
se ha enterado un tal Bigotes
que va luciendo en fiestones
habanos, Rolex y putas.
En billetes de quinientos
desde Madrid a Levante
va circulando el montante
que deja a todos contentos.
Pero un juez ya se ha coscado
y monta una operación.
Gürtel le llama al tinglado
el magistrado Garzón.
En la prensa, por la izquierda,
van saliendo personajes
que por culpa de los trajes
a Paco ensucian de mierda.
En Génova no saben nada...
"Aguanta", le pide Mariano.
Pasan días y semanas,
luego meses, y hasta años.
Y aunque le han salido canas
vuelve a estar de candidato:
he recuperado ganas
de pasarme por Milano.
¡Bendito el electorado!
a más follón, más votantes...
Don Pío lo ha celebrado
y de gala están los sastres.
¡Don Francisco está forrado!
Y en la prensa dice Aznar
que en España gobernar
es como gobierna Camps.
Así llega a concejal
del tráfico de Valencia.
Luego Hacienda (la influencia
de la Rita Barberá),
y al poco le mete Zaplana
en Educación y Ciencia:
ya está en la Comunidad
Autónoma valenciana.
Que si el lunes secretario,
el martes ya diputado,
y siendo parlamentario,
para el jueves, delegado...
Viene así el día hiperbólico
de la carrera de Paco:
en dos mil tres candidato
a gerifalte autonómico.
Y sale de presidente
y a Carlos Fabra tantea,
y le suelta (entre dientes):
ya está hecho lo de Andrea.
Don Carlos le da la mano
orgulloso, agradecido:
mañana, querido amigo,
tienes tu ropa en Milano.
"Con un traje te lo untas",
se ha enterado un tal Bigotes
que va luciendo en fiestones
habanos, Rolex y putas.
En billetes de quinientos
desde Madrid a Levante
va circulando el montante
que deja a todos contentos.
Pero un juez ya se ha coscado
y monta una operación.
Gürtel le llama al tinglado
el magistrado Garzón.
En la prensa, por la izquierda,
van saliendo personajes
que por culpa de los trajes
a Paco ensucian de mierda.
En Génova no saben nada...
"Aguanta", le pide Mariano.
Pasan días y semanas,
luego meses, y hasta años.
Y aunque le han salido canas
vuelve a estar de candidato:
he recuperado ganas
de pasarme por Milano.
¡Bendito el electorado!
a más follón, más votantes...
Don Pío lo ha celebrado
y de gala están los sastres.
¡Don Francisco está forrado!
Y en la prensa dice Aznar
que en España gobernar
es como gobierna Camps.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada